La menopausia es una etapa en la vida de la mujer con diversos cambios a nivel fisiológico y psicológico. Estos cambios son irreversibles pero sí que se pueden mejorar sus síntomas y sus efectos. Por eso, en esta entrada quiero hablarte de la menopausia y el entrenamiento de fuerza en la mujer.
La menopausia se caracteriza por una disminución de las hormonas sexuales femeninas, como los estrógenos y la progesterona. Esto supone un punto de inflexión para el metabolismo de la mujer, ya que con el descenso de los estrógenos se ve comprometida la masa muscular y la densidad minera ósea, se aumenta la tendencia a coger peso, puede subir el colesterol, el azúcar, la presión arterial y además pueden existir cambios de humor y episodios de ansiedad, entre otros.
Si no se pone remedio a esta cascada de sintomatología, se puede aumentar el riesgo de sufrir patologías o problemáticas como:
- el síndrome metabólico (caracterizado por riesgo cardiovascular, el aumento de la presión arterial y la obesidad de predominio abdominal)
- las fracturas de los huesos (por la baja densidad mineral ósea y una tendencia a la osteoporosis)
- problemas psicológicos (estrés, ansiedad, depresión, etc.)
Como ya sabes, es importante entrenar fuerza en cualquier edad. Pero además, en la etapa de la menopausia y post-menopausia el entrenamiento, y en concreto el entrenamiento de fuerza, es sumamente importante. El ejercicio de fuerza desarrolla la musculatura, con lo que se frena la pérdida de masa muscular que es propia de la menopausia (y también de la edad), se activa el metabolismo y se evita la acumulación de grasa, sobre todo en el abdomen.
También es muy importante complementar el entrenamiento de fuerza con ejercicio cardiovascular y de impacto progresivo. Además de llevar una dieta sana rica en vegetales y proteínas de calidad.
¡En la menopausia el entrenamiento de fuerza en la mujer debe ser parte de tu vida!
Recuerda que el músculo es un tejido activo, que genera mayor gasto calórico y reduce el porcentaje de grasa de tu cuerpo. A partir de ahí, toda la actividad física que realices (como caminar, subir escaleras, moverte más, etc.) te supondrá mayor un gasto calórico
¡En definitiva, te recomiendo que entrenes!
Cuanto mejor sea la calidad de tu musculatura y mejor sea la calidad se tu hueso, tendrás una mejor composición corporal, una mejor calidad de vida y te sentirás (y vivirás) con mayor autoestima y más saludable.
Me ha encantado este artículo. Yo me identifico con todo lo dicho.
Muchas gracias
¡Muchas gracias a ti por tu comentario, Encarna!