Cuando empecé a entrenar, tenía muchas ganas, pero también muchas dudas. Era una adolescente cuando mi día a día ya eran los entrenamientos regulares y las competiciones a nivel nacional. Desde entonces han pasado 20 años y me ha quedado claro que el camino del ejercicio es una mezcla de paciencia, constancia y, sobre todo, aprendizaje continuo.

Si pudiera volver atrás y darme algunos consejos, los que te cuento aquí serían los más importantes. Quiero compartirlos contigo por si eres una de esas personas que está a punto de comenzar a entrenar por primera vez o que retoma el ejercicio después de mucho tiempo.

1. No se trata solo de entrenar, sino de hacerlo bien

Mucha gente cuando se lanza a entrenar lo hace muy motivada e intenta entrenar mucho. Pero, recuerda: la calidad siempre es más importante que la cantidad. Aprender la técnica adecuada y respetar los tiempos de descanso es clave para evitar lesiones y progresar de manera efectiva. Como entrenadora personal, siempre enfatizo en la importancia de la buena ejecución de los ejercicios y por eso en todas mis sesiones de entrenamiento, sean online o presenciales, hago mucho hincapié en una correcta postura y una adecuada movilidad a la hora de realizar un ejercicio.

2. La alimentación es clave para ver resultados

Por más que entrenes, si no cuidas lo que comes, los resultados tardarán en llegar. No se trata de dietas restrictivas, te lo prometo, sino de aprender a nutrir tu cuerpo de manera equilibrada, dándole la energía que necesita para rendir mejor. Como entrenadora personal en Alicante, siempre complemento mis planes de entrenamiento personal con un plan de nutrición adaptado a tus objetivos específicos. Sirve de poco que entrenes todos los días, si al llegar a casa tu alimentación recurrente está basada alimentos ultra procesados, por ejemplo.

3. No hay atajos, solo constancia

Los cambios físicos y de rendimiento no ocurren de la noche a la mañana. No dejes que nadie intenta venderte lo contrario.

Es normal que al principio quieras resultados rápidos, pero debes ser aprender que la clave está en la constancia, no en las soluciones milagrosas. Cada entrenamiento suma, aunque no veas el progreso inmediatamente. Por eso es importante que cuentes con un plan de entrenamiento adecuado, progresivo y una dosis de motivación al realizarlo junto a una entrenadora personal si quieres hacerlo individualmente o que te unas a un entrenamiento en grupo si también buscas poder compartir el momento con más personas.

4. Descansar también es entrenar

Un exceso de entrenamiento no solo frena el progreso, sino que puede llevarte a lesiones. Escuchar a tu cuerpo y darle el descanso necesario es tan importante como entrenar duro. Recuperarse bien permite rendir mejor en las sesiones siguientes. Como entrenadora personal en Alicante, realizo planes personalizados que incluyen un adecuado descanso y recuperación. Tras tantos años de experiencia personal y de entrenadora, tengo comprobado que esto es realmente clave. ¡Créeme!

5. No te compares, compite contigo mismo/a

Es fácil caer en la trampa de compararte con otros. Fijarte en el que te adelanta corriendo o en el que está al lado de ti en el gimnasio cogiendo más peso. Pero cada cuerpo es diferente, y cada persona tiene su propio proceso. Lo importante es enfocarte en tu propio progreso y celebrar cada avance, por pequeño que sea. No te obsesiones por lo que ves en redes sociales. Muchas veces no es real y puede afectar a tu ánimo y motivación. Tú sigue tu propia evolución y notarás los cambios poco a poco.

6. La motivación va y viene, pero el hábito permanece

No siempre tendrás ganas de entrenar, y está bien. Lo que realmente marca la diferencia es convertir el entrenamiento en un hábito. Aprender a entrenar incluso cuando la motivación está baja es lo que te hará lograr resultados a largo plazo. Es importante que en este sentido, cuentes con un entrenador personal que trabaje estrategias para desarrollar en ti hábitos saludables y sostenibles.

7. Diviértete en el proceso

Si el entrenamiento se vuelve una obligación tediosa, será difícil mantenerlo en el tiempo. Encuentra un tipo de ejercicio que disfrutes y varía tu rutina para evitar la monotonía. Disfrutar del camino hace que sea más fácil seguir adelante.

No sigas modas. Si no te gusta el crossfit o no te gusta correr, no lo hagas. Es mejor entrenar contento/a cada día que ser un/a runner frustrado porque no disfruta de lo que practica. Si no lo tienes claro, prueba y si necesitas ayuda para encontrar el tipo de entrenamiento ideal para ti, una entrenadora personal puede ser clave para diseñar una rutina a tu medida.

Si estás empezando en el mundo del entrenamiento, espero que estos consejos te ayuden a evitar los errores más frecuentes que me encuentro cada día y que, en parte, yo misma cometí en su día.

Lo más importante es confiar en el proceso y disfrutar cada paso. ¡Tu yo del presente está feliz porque decides comenzar a entrenar y tu yo del futuro te lo agradecerá siempre!